Dónde iniciar para renovar tus seguros
Renovar una póliza no debería ser un trámite automático. Aunque muchos usuarios dejan que sus seguros se renueven sin revisarlos, este hábito puede generar pagos innecesarios, coberturas insuficientes o beneficios desaprovechados.
Las necesidades cambian: un nuevo trabajo, un vehículo más reciente, una mudanza, un aumento en los gastos familiares, o incluso nuevas herramientas tecnológicas pueden impactar tus riesgos. Por eso, antes de firmar o autorizar la renovación, es clave hacer una revisión completa.
Esta guía te muestra qué revisar, qué preguntas hacer y cómo saber si tu póliza realmente sigue protegiéndote como lo necesitas hoy.
Identifica qué cubre tu póliza y qué no
El primer paso es leer tu contrato con atención. No necesitas ser experto: basta con entender los puntos clave.
Revisa especialmente:
- Coberturas principales: lo que la aseguradora sí paga en caso de un siniestro.
- Exclusiones: situaciones que no están cubiertas.
- Condiciones de uso: cuándo aplica la póliza, en qué lugares y bajo qué circunstancias.
Pregúntate:
¿Lo que estoy pagando realmente cubre mis riesgos actuales?
Ejemplo: si ahora trabajas desde casa, quizá necesites una cobertura más fuerte para tus equipos electrónicos; si cambiaste de ciudad, podrías necesitar otros riesgos asociados a robo o clima.
Verifica los límites y sumas aseguradas
La suma asegurada es el monto máximo que la aseguradora pagará.
Si es muy baja, podrías quedar desprotegido; si es muy alta, podrías estar pagando de más.
Evalúa:
- El valor real de tus bienes (vehículo, electrodomésticos, vivienda).
- Incrementos de precio por inflación o mercado.
- Si la suma actual corresponde a tu patrimonio actual.